Mansión colonial con piscina en Miami


Blanca y deslumbrante, sólida y magnífica en medio de una exuberante vegetación. Así es Villa Alegra, la impresionante mansión desarrollada a partir de una vivienda de una planta de los años 60. El equipo de arquitectos Oppenheim Architecture+Design reformó la casa en el año 2002 añadiéndole múltiples habitaciones, tanto en el interior como por el exterior.

La piscina que se extiende ante la casa y que da la bienvenida a los visitantes es sin duda uno de los puntos de atención de la finca. El agua refleja la arquitectura blanca y el verde intenso de las palmeras y las plantas, que refrescan el clima tropical de la ciudad de Miami, donde la vivienda se alza.


Nada más entrar, un gran recibidor distribuye la casa y separa las zonas comunes de las estancias privadas. Las ventanas, de enorme tamaño, permiten visualizar la magnífica piscina desde casi cualquier punto de la entrada. Llama sin duda la atención la altísima cortina situada en la parte trasera de la casa, que a modo de telón teatral cierra la fachada para proteger a los habitantes de la casa del sol, y aporta más privacidad.


La gran columna cilíndrica de la fachada principal no es sólo un elemento arquitectónico, sino que en su parte interior alberga una ducha que por arriba está abierta al cielo. La segunda planta contiene una sorpresa: un patio ajardinado escondido, que se comunica con la habitación principal. La ampliación y la reforma fueron realizadas con materiales específicos: estuco, hormigón, cristal templado, suelos de madera de ipé, piedra natural y ónice. Desde luego, Villa Alegra es una majestuosa mansión, digna de una película de Hollywood.

Fotgrafías: Eric Laignel.

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