Vivienda de cemento y madera


Nos gustan las casas de cemento. La ruda y al mismo tiempo etérea cualidad estética de este material lo convierte en un elemento de vanguardia, que une su resistencia a un aspecto que, sin necesidad de pinturas ni revestimientos, puede llegar a brillar con luz propia y resultar tan elegante como en la casa que aparece en este artículo.

Su nombre es Casa Beaumont y se encuentra en Montreal, Canadá. Es una vivienda proyectada por el arquitecto Henri Cleinge, para ser habitada por él mismo y su familia. Con alrededor de 294 metros cuadrados habitables y un bonito jardín, la casa es un ejemplo de equilibrio y sobriedad.

Una casa para los cinco sentidos

Casa Beaumont exterior
La idea del arquitecto era crear una casa que pudiera ser “experimentada” a través de los cinco sentidos. El diseño está situado en un vecindario donde los dúplex residenciales coexisten con construcciones industriales de tamaño pequeño y mediano. Aunque la construcción pretende integrarse y pasar más o menos inadvertida, no cabe duda de que tiene varios factores que la diferencian de otros edificios de la zona. La Casa Beaumont cambia la composición espacial de las estructuras creando una planta cuadrada y modular, en la que una unidad se sitúa en la planta baja y primera, y la otra, entre la primera y la segunda.

Cemento, acero y madera


Este tour de force espacial responde al desplazamiento del sol, permitiendo a cada unidad disponer de una exposición a tres puntos cardinales (y no solo a dos), y aprovechar al máximo la luz solar procedente del sur. Sin embargo, el acabado en cemento y madera es probablemente la característica más llamativa de este proyecto. El cemento está presente también en los interiores, y su combinación con la cálida madera da lugar a unos espacios llenos de vida y de confort. En la fachada, su tono gris casa a la perfección con el rojo óxido de los paneles de acero cortén.

Fotografías: © Marc Cramer.

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