Villa minimalista y rústica en Bretaña


Los términos “minimalista” y “rústico” parecen ser completamente contrapuestos. El primero evoca ambientes neutros, impolutos y vanguardistas, mientras que el segundo nos trae a la mente espacios cálidos, con un punto natural y artesanal. Pero la D House, situada en Bretaña (Francia), viene a mostrarnos que ambos conceptos pueden fusionarse con resultados excelentes.

La vivienda tiene 250 metros cuadrados y fue terminada de construir el año 2012. El proyecto según el cual se edificó fue diseñado por el estudio Lode Architecture, cuyos profesionales concibieron una casa con dos funciones: para disfrutar de la intimidad y para hacer vida social.

Tablas de madera y efectos de luz


La casa se encuentra a orillas de la desembocadura de un río, y lo primero que llama la atención es el gran voladizo bajo el cual se encuentra el salón, que es en realidad un patio semicubierto. Este curioso espacio dispone de chimenea y cocina central, y de él parten unas escaleras que suben a las plantas superiores. Precisamente, desde estas plantas se obtienen las mejores vistas del río y del bello paisaje. Las tablas de madera sin desbastar que rodean la estructura dejan pasar la luz natural entre las rendijas que las separan, creando hermosos efectos en las habitaciones.

Un salón abierto… Y cerrado


Bajo el volumen superior, el salón se prolonga formando una serie de espacios cerrados con grandes paneles de vidrio que difuminan la separación entre la naturaleza y la construcción. Estos paneles se ven matizado por finas cortinas transparentes, que aportan intimidad cuando es necesario. Este bello lugar, a medio camino entre salón y terraza, es el centro de las reuniones de la casa y de la vida social de sus habitantes.

Fotografías:
Daniel Moulinet.

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