Los estudios de Fogo Island


Estas construcciones, tan básicas y hermosas como el agreste paisaje que las rodea, se están convirtiendo poco a poco en un auténtico mito urbano y arquitectónico. En plena costa del Atlántico Norte se alzan cuatro exclusivos estudios (que en breve se convertirán en seis) ocupando parcelas de la costa norte de Newfoundland (Canadá). Las fincas se hallan en una isla que cuenta con una población de 2706 habitantes.

Todo comenzó en el año 2004, cuando la Shorefast Foundation se estableció en la isla para insuflarle una nueva vida, y atraer a visitantes comprometidos con el turismo cultural y sostenible…

Un centro artístico internacional


Unos años después se estableció la Fogo Island Arts Corporation, cuya intención fue desde el principio convertir la isla en un punto de reunión de creadores de todo el mundo, y así poder preservan las tradiciones isleñas. La nueva corporación se centró en llevar el concepto inicial a un nuevo nivel, proporcionando a los visitantes no solo un sitio donde dormir sino también otros equipamientos tales como una biblioteca, sauna y spa, una galería de arte, un pequeño cine…

Líneas geométricas que “rompen” el paisaje


El diseño general del proyecto se le asignó al arquitecto local Todd Saunders, que decidió enfocar el reto desde una perspectiva personal y familiar. Así, Saunders se las arregló para introducir nuevos ángulos en el entorno natural de la isla mediante construcciones geométricas “limpias”. Cada estudio tiene su propio y único diseño; el primero, Long Studio, se finalizó en el año 2010. Tres más se crearon en el 2011, mientras que los dos restantes (Short Studio y Fogo Studio) se completarán en breve

Fotografías: © Bent René Synnevåg.

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