Pequeña casa que se abre al bosque


Esta bonita residencia de verano, situada en un paraje boscoso de Panamá, es un diseño del estudio de arquitectura holandés de Haiko Cornelissen. Su nombre es Air Villa y lo cierto es que es una casa que parece fundirse por el aire, con un interior flexible que se puede abrir para difuminar sus límites con el entorno.

Este diseño está creado para adaptarse al paisaje y también para que el cliente pueda disfrutar de una casa flexible.

Una estructura innovadora


Edificada en el año 2013 y con una superficie de 75 metros cuadrados en total, Air Villa no es una gran mansión: su pequeño tamaño parece mucho mayor gracias al diseño diáfano de los interiores y a la posibilidad de abrirlos al paisaje. Lo más interesante de su concepción es la manera en la que rompe de forma radical con la clásica estructura de las viviendas (estancias cerradas que se conectan entre sí mediante puertas y corredores), para crear un eje lineal formado por espacios interconectados de forma continua.

Puertas correderas que desaparecen


El envolvente, de forma rectangular y básica, acoge esta sucesión de espacios y los protege y da forma. Eso sí, está plagado de huecos cerrados con puertas correderas de madera que son sin duda la clave del éxito y de la innovación de esta casa. Las puertas pueden abrirse del todo y cerrarse completamente, pero también dejarse con diferentes aperturas y así crear un diálogo constante con el exterior. Cuando están completamente abiertas, las estancias pierden sus fronteras con el entorno y se convierten en parte de él.

Fotografías: Wemake3d.

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