Negro sobre blanco: casa de vanguardia


El máximo contraste es, entre otros aspectos, uno de los protagonistas de esta curiosa y arriesgada vivienda situada en Wenzenbach (Alemania). Su tamaño no es muy grande, pero sí lo es lo ingenioso de la propuesta. Tan sencillo como apilar, uno sobre otro, dos volúmenes con revestimientos en ambos colores (o no-colores, en realidad) para formar una vivienda llena de interés contemporáneo.

El proyecto fue realizado por el estudio alemán Fabi Architekten, y como no podía ser de otra manera, la casa se llama Black on White House.

Poca planta, mucho espacio


El sitio en el cual se levanta esta residencia se encuentra en el terreno del Castillo de Schönberg, una majestuosa edificación medieval que data del siglo XII. Lo que en su momento fuera la casa de los guardeses desapareció para dar cabida a esta moderna villa, que se alza como si de un preludio moderno se tratase, abriendo camino hacia el castillo. Los dos volúmenes se apilan con un fin concreto: ocupar el mínimo espacio posible, ofreciendo al mismo tiempo amplios ambientes en su interior. Todos ellos llenos de luz gracias a las grandes cristaleras.

Fachadas de cristal


Los volúmenes se orientaron cuidadosamente para que desde su interior se pueda disfrutar del bosque que rodea el enclave. Vista desde uno de sus laterales la casa ofrece un aspecto radicalmente diferente: una fachada ciega en cemento gris, con la clásica forma del icono que reconocemos como “casa”. Sin embargo, en cuanto rodeamos la construcción descubrimos admirados la superposición volumétrica, un alarde de equilibrio pleno de estabilidad. El contraste entre las fachadas negra y blanca, como siempre sucede, es elegante e intemporal, mientras que la profusión de cristal aporta una gran ligereza al proyecto.

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