Casa “de oro” en el desierto


¿Lujo en su máxima expresión o camuflaje? De esta vivienda se pueden pensar ambas cosas, y ninguna de las dos estaría errada. Esta “casa de oro” (en realidad no es de oro, aunque sí lo parece) es un proyecto llevado a la práctica en el año 2010 por el arquitecto de Los Ángeles Robert Stone. Se encuentra situada en el desierto del sur de California, y su nombre es precisamente Acido Dorado. Quienes se encuentran con esta casa en su caminar por la zona suelen pensar que están viendo un espejismo, y no es de extrañar…

El edificio cuenta con una cuberta inclinada y envolvente realizado en paneles de vidrio tintado. El exterior está rodeado por una verja llena de adornos barrocos, hecha de hierro y pintada (cómo no) en dorado.


En medio de la arena del desierto, la casa brilla con luz propia y refleja los rayos del sol, descansando bajo el cielo azul de California como si de una criatura de las arenas se tratase. Y por si fuera poco, no es sólo el exterior de la casa lo que parece de oro: también sus estancias y todos sus rincones interiores son dignos del mitológico Rey Midas.


Cada habitación tiene su propia decoración y personalidad, siempre en la misma paleta de dorados. El conjunto puede parecer excesivo y recargado, pero en realidad sucede todo lo contrario: la hábil combinación de los tonos oro con líneas rectas y estructuras sencillas logra que sea de lo más elegante. Acido Dorado es una apuesta arquitectónica muy arriesgada, con un resultado original y muy conseguido. Robert Stone puede sentirse orgulloso de su logro.

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