Casa en la naturaleza en Segovia

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0


Hoy volvemos a España para mostrarte una bonita casa en Berrocal, Segovia. Diseñada por el estudio de arquitectura ch + qs arquitectos, la Casa B, finalizada en 2012, se caracteriza por su paisaje humanizado de prados, tapias, fresnos, arroyos, un paisaje a pequeña escala, de mínimos, casi doméstico y donde todo, absolutamente todo, ocurre con acentos amarillos.

En primavera asoman amarillas todas las flores. En verano amarillo el cereal y la cosecha. El otoño solo llega aquí en el amarillo de los fresnos; millones de hojas diminutas que mueren en un persistente y reseco amarillo. En invierno el amarillo insiste en refulgentes fogonazos de líquenes amarillos sobre los troncos grises de los fresnos. Y amarillas son aquí las máquinas, amarillos los mojones, amarillo todo. ¿Y qué hay de la vivienda? A continuación te damos más detalles.

Un pequeño umbral con doble mirada

En este paisaje el estudio de arquitectura compró un prado hace 15 años, y después de 12 años de contemplación amarilla, decidieron construir allí una casa, un refugio, un pequeño umbral habitado con dos miradas a este y oeste: al oeste, una mirada cercana de rocas, musgos, zarzas y fresnos centenarios; al este, el amanecer lejano sobre el escorzo de la sierra amarillenta. Esa doble mirada y el cuerpo terminaron de dibujar la casa.

Una casa donde todo es breve

En la casa todo es pequeño, todo es breve, todo tiene una escala diminuta. Desde fuera la mirada resbala por encima de la casa. El ojo solo se detiene en una puerta amarilla que guarda el umbral y en una chimenea amarilla que lo calienta. Lo demás, es invisible. Y al sentarse, al detenerse en el umbral, la casa desaparece y prosigue el mundo en amarillo.

A continuación te dejamos con una galería de imágenes de la Casa B de ch + qs arquitectos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *