Balancing Barn: una casa en equilibrio

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0


Desde luego, si buscábamos una casa sorprendente con la que quedarnos prácticamente boquiabiertos, la hemos encontrado en este post. Su nombre es Balancing Barn (granero en equilibrio) y la verdad, vista desde su parte frontal no puede ser más original. Este proyecto, realizado por el estudio MVRD y Mole Architecture, se encuentra en Suffolk y da la sensación de estar peligrosamente ubicado en el borde de un cerro, de forma que si sus habitantes se colocan en la parte delantera, la casa caerá y rodará cuesta abajo.

En realidad la vivienda se encuentra perfectamente anclada al terreno, y su curiosa disposición crea un fantástico mirador que convierte a quienes miran por las ventanas en improvisados voyeurs.

Revestida de metal


En entorno de la casa es muy bello: una preciosa finca ubicada junto a pequeño lago, en plena campiña inglesa (cerca de Thorington, Suffolk). La arquitectura de esta construcción se ha adaptado al emplazamiento natural y las condiciones de la finca, mientras que su aspecto responde a la clásica forma de los graneros de la zona. El revestimiento, una serie de láminas de metal que reflejan el entorno, evoca los materiales que se suelen emplear en las instalaciones agropecuarias locales.

La casa se proyecta


Balancing Barn, además de ser una casa confortable y llena de sorpresas (en su interior y su exterior), es también un alegato a favor de la recuperación de la vida rural. La vivienda, en su interior está amueblada con mucha elegancia y confortabilidad. Vista desde la calzada que conduce a la entrada, la casa parece un pequeño refugio para dos personas como mucho… Pero en realidad, su longitud (30 metros de largo por 15 de ancho, haciendo voladizo sobre la cuesta) da cabida a una amplia serie de estancias.

Fotografías: © Edmund Sumner.

1 comentario

  1. ¡Es increíble! No entiendo cómo pueden conseguir los arquitectos unos diseños tan asombrosos. Aunque desde dentro tiene que causar cierta impresión al ver las vistas… Me encantaría poder estar allí, tiene que ser alucinante.

    Un capricho que solo unos pocos bolsillos puede permitirse. Tal vez algún día cuando me toque la lotería… Mientras tanto seguiré leyendo tus artículos :D

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *